
Hacer una reunión de trabajo un día marte por la noche en un bar de zona 1 era bastante tentador. Llega uno con todos sus principios íntegros "solo una muchá porque tengo que ir a trabajar", "mejor ron porque así se pica uno menos", "nombe entre XL y chela prefiero chela" "sí, 2 litros de cabro porfa". Mis cómplices de la lente y yo preparábamos un par de nuevos asaltos para este año, ideas de ida y vuelta y al final varias cosas claras y energía para hacerlas, excelente preproducción.
Nos cruzamos el pasaje para ir al bar de enfrente a comprar cigarros y de paso cambiar un poco de ambiente, al entrar, dos señoritas en la barra nos sonríen y saludan, los 4, todos unos caballeros, correspondimos.
Conversación liviana
una de ellas de cumpleaños
caifanes en las bocinas
"estamos festejando desde las 10 am"
y un poco más de cerveza
terminaron de unirnos en una misma mesa, intercambio, conocimiento, cultura. La cumpleañera inició la distancia, su acento repentimante se transformó y pronunció en vos alta y agitando la mano cual duquesa francesa "ustedes eran amigos de ricardo", un gran signo de interrogación en nuestras caras de muñecos "sí, de ricardo andrade, ¿lo conocieron?", ¡chanfle!, ricardo androide, no, no lo conocimos. Claro a ella le había dedicado una rola en el mateo flores, y vámonos pavo real sobre la mesa. "Ustedes hablan inglés" y ya, juguemos el mismo juego y hagámonos los pendejos "nooooooooooo!" "Saben que quiere decir nais tuu mit yu", etcétera, etcétera. Su amiga, bastante buena onda y bastante sobria nos sugirio que mala onda que la siguiéramos ventaneando, y tenía razón, mal trip, pero era demasiada tentación porque la señorita:
-tenía 3 negocios
-era de chapultepec
-le gustaban esos idiomas naturales que se hablaban en guatemala como el "caqchi... qué?"
-era cinta negra
-era maestra de danza
-doblemente amiga de ricardo andrade
-guitarrista de rock
-vivía en san cristobal
-vivía en la zona 18
-era de chihuahua
-a la pregunta de si había tenido "algo" con ricardo arjona aclaró que no, que era con ricardo andrade, y que tampoco, que no había tenido nada ni con él ni con nadie, porque ella era una mujer "conservada", "¿conservadora?", pregunté shutemente, y nel "yo estoy conservada", chanfle otra vez
Pero ya no había mucho que hacer, todos teníamos suelta la lengua y éramos una jauría de mentirosos borrachos, todos jugando el mismo juego, salvo la amiga, realmente buena onda no como ninguno de los que estábamos ahí, quien nos declamó un hermoso poema de su autoría y bailaba cumbia de a galán. En fin, la seño cumpleañera no soportaba que su amiga se hubiera robado nuestra atención y decidió ponerse a cantar la rola que sonaba, en versión de los "gons an roseus" noquin on jevens dor, ella cantaba en inglés y luego hacía la traducción simultánea:
(al ritmo del coro)
(Inglés)
Nou nou nomin om rever sou
Nea nea nea nea nea nea
Nou mou rorin on monen rou
(Traducción simultánea)
No puedo vivir más sin ti
no no no no no
No puedo vivir sin tu amor
Conclusión: en una mesa de borrachos no todo es lo que parece, hacerse el mula es ser doblemente mula, el otro siempre es uno, el otro siempre es el otro, la cumbia siempre será la cumbia, las reuniones de trabajo en un bar siempre serán cualquier otra cosa, bob dylan nunca será el mismo.